Después de 127 días de lucha contra la “oligarquía” el gobierno nombró como Jefe de Gabinete al actual intendente de Tigre Sergio Massa, un ex militante de la UCD. Si el Gobierno sigue con la lógica leales-judas, quines discuten son enemigos y quines están de acuerdo son subordinados, dentro de unos meses Massa va a correr la misma suerte que Alberto Fernández.
Nunca un cambio de figuritas quiere decir que tengamos el álbum lleno.
Lo que define es que existan cambios en las políticas. Hasta ahora, no se vio nada: ni el en plano agropecuario ni en el Indec, donde una vez más la sociedad observó sin reaccionar las patotas que reprimen para que los números cierren.
Si frente al conflicto del campo la sociedad esperaba cambios, el gobierno por ahora se quedó corto. Está muy bien buscar a funcionarios que trabajen y den bien en cámara, que enfrenten con soltura a los medios cuando las papas queman. Pero lo que sigue faltando es la discusión plasmada en la realidad de la distribución de la riqueza, de la suba de los salarios y el aumento de las jubilaciones.